La tecnología
de supercavitación permite que naves submarinas naveguen recubiertas
por un capuchón de gas que elimina la resistencia al avance del agua.
Este adelanto, que fue anunciado por científicos chinos, hará posible
cubrir un hipotético viaje submarino entre Puerto Madryn y Québec en
Canadá, en apenas 100 minutos.
Según consignó el diario South
China Morning Post, el avance ha sido logrado tras años de estudio por
expertos del Instituto de Tecnología de Harbin, en el noreste del país.
La
supercavitación es un fenómeno hidrodinámico, que consiste en rodear al
objeto o nave de una nube de gas renovable de forma que el agua casi no
esté en contacto con la superficie del objeto, reduciendo así de manera
drástica la resistencia al avance que presenta el agua.
La
tecnología comenzó a estudiarse durante la Guerra Fría por la Unión
Soviética, que utilizando el concepto de la burbuja bajo el agua logró
que sus torpedos viajaran a 370 kilómetros por hora, una velocidad muy
superior a la de los proyectiles submarinos convencionales de esa época.
La supercavitación supone el mayor salto en la tecnología naval
producido desde hace muchos años, análogo en algunos aspectos a la
transición de los aviones de hélice hacia los reactores e incluso hacia
los cohetes y misiles.
Y
si bien se está lejos de conseguir velocidades submarinas similares a
las aéreas, en teoría sería posible que, depurando al máximo esta
tecnología, se alcanzara la velocidad del sonido bajo el agua,
aproximadamente unos 5.800 kilómetros por hora.
“Estamos muy
emocionados por el potencial del descubrimiento”, destacó el profesor de
mecánica de fluidos e ingeniería del citado instituto, Li Fengchen.
Todavía
hay, sin embargo, muchas dificultades técnicas para que ese viaje pueda
ser una realidad, ya que, por ejemplo, mediante la supercavitación es
imposible usar un timón para controlar el rumbo, por lo que por ahora el
único recorrido posible es la línea recta.
Esto ha provocado
que, hasta el momento, los únicos vehículos probados con esta tecnología
hayan sido no tripulados, principalmente torpedos, aunque continúan las
investigaciones para que en el futuro se puedan lanzar submarinos
tripulados a velocidades supersónicas.
Otros países, como los
Estados Unidos y Alemania, también están investigando desde hace varios
años, este nuevo modo de transporte que, aseguran, en el futuro podría
revolucionar los viajes transoceánicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario