miércoles, 25 de marzo de 2015

Descubren un organismo que no ha evolucionado en más de 2000 millones de años


¿Qué diría el padre de la teoría de la evolución si descubriese que un organismo lleva sin evolucionar más de 2000 millones de años? Probablemente no se quejaría de absolutamente nada. Veamos por qué. 
Un equipo ha descubierto que cierto organismo no ha evolucionado en más de 2000 millones de años. Un hecho asombroso y que deja a todos los biólogos del mundo entero con la boca abierta.Y es que si Darwin levantara la cabeza probablemente, tras leer las noticias científicas, lo primero que haría sería protagonizar un mítico facepalm. La teoría de la evolución, hoy, tiene mucho que explicar. Según el estudio presentado por la UCLA, este organismo es el que más ausencia de evolución presenta de toda la historia, algo que parece contradecir a la hipótesis de Sir Charles Darwin. Según la teoría de la evolución todo organismo adquiere nuevas características debidas a la presión del medio. Pero este organismo parece no haberse leído "el origen de las especies". ¿Acaso estaba equivocado el padre de la evolución? Ni mucho menos.

La bacteria más cómoda de la historia

La bacteria moderna, a la izquierda y los fósiles. Fuente: PNAS

 Esta bacteria del azufre es un extremófilo, es decir, que vive en ambientes extremos. La bacteria, que probablemente no esté ni tan siquiera identificada, y por tanto no tiene nombre científico, vive en las aguas profundas alimentándose del azufre en simas térmicas. El equipo ha descubierto fósiles de 2.300 millones de años que, tras ser analizadas con novedosas técnicas, han mostrado ser exactamente iguales que las bacterias del azufre modernas encontradas en el mismo ambiente, sin ningún cambio ni evolución. Esto implica que las bacterias siguen haciendo lo mismo y de la misma manera que hace más de dos mil millones de años, sin que haya cambiado nada en su sencilla vida. Como bien explica uno de los autores, esto no es ninguna contradicción con la teoría de la evolución de Darwin. Ni mucho menos, precisamente este descubrimiento sirve para recalcar uno de sus aspectos: la hipótesis nula en la evolución. Para que lo entendamos, ésta dice que si una especie no encuentra presión selectiva, es decir, cambios en su ambiente, no tiene por que evolucionar. Esto puede suponer un golpe más contra los creacionistas, quienes se empeñan en denostar la teoría de la evolución (sin mucho sentido); pero también puede ser un punto en contra contra los evolucionistas que creen en los cambios aleatorios, otra posible hipótesis que explicaría por que algunos animales presentan rasgos que van en contra de su supervivencia. 

La importancia de una bacteria

Es difícil explicar por qué una bacteria que no ha evolucionado desde hace 2000 millones de años es importante. Más allá de lo increíblemente asombroso del asunto, este descubrimiento abre puertas que nos permitirán entender qué pasó en los albores de la vida. Sabemos que ésta apareció aproximadamente hace unos 4000 millones de años. Pero ahora tenemos un fósil viviente de hace 2000 millones. Es todo un hito que nos permitirá desvelar secretos sobre nuestra existencia. Hay más de 125 millones de personas que desconfían de la teoría de la evolución solo en EEUUPero además, servirá para otro tipo de investigaciones de carácter básico. Éstas son la base de las aplicaciones tecnológicas que vemos día a día.
Probablemente, lo que aprendamos de esta bacteria nos ayudará a conquistar otros planetas hostiles como Marte. O tal vez a entender cómo desarrollar nuevos antibióticos. A lo mejor solo sirva para comprender un poco mejor la evolución y sus mecanismos. En un mundo donde más de 125 millones de personas, solo en Estados Unidos, creen que el mundo fue creado tal y como está en tan solo 6 días, evidencias como esta permiten luchar contra la irracionalidad del fundamentalismo. Y mientras tanto, una pequeña bacteria sigue ahí, muy cómoda en el fondo del mar, haciendo lo que siempre ha hecho, sin cambiar.

viernes, 20 de marzo de 2015

China anuncia los primeros submarinos supersónicos


 La tecnología de supercavitación permite que naves submarinas naveguen recubiertas por un capuchón de gas que elimina la resistencia al avance del agua. Este adelanto, que fue anunciado por científicos chinos, hará posible cubrir un hipotético viaje submarino entre Puerto Madryn y Québec en Canadá, en apenas 100 minutos.
Según consignó el diario South China Morning Post, el avance ha sido logrado tras años de estudio por expertos del Instituto de Tecnología de Harbin, en el noreste del país.
La supercavitación es un fenómeno hidrodinámico, que consiste en rodear al objeto o nave de una nube de gas renovable de forma que el agua casi no esté en contacto con la superficie del objeto, reduciendo así de manera drástica la resistencia al avance que presenta el agua.
La tecnología comenzó a estudiarse durante la Guerra Fría por la Unión Soviética, que utilizando el concepto de la burbuja bajo el agua logró que sus torpedos viajaran a 370 kilómetros por hora, una velocidad muy superior a la de los proyectiles submarinos convencionales de esa época.
La supercavitación supone el mayor salto en la tecnología naval producido desde hace muchos años, análogo en algunos aspectos a la transición de los aviones de hélice hacia los reactores e incluso hacia los cohetes y misiles.
Y si bien se está lejos de conseguir velocidades submarinas similares a las aéreas, en teoría sería posible que, depurando al máximo esta tecnología, se alcanzara la velocidad del sonido bajo el agua, aproximadamente unos 5.800 kilómetros por hora.
“Estamos muy emocionados por el potencial del descubrimiento”, destacó el profesor de mecánica de fluidos e ingeniería del citado instituto, Li Fengchen.
Todavía hay, sin embargo, muchas dificultades técnicas para que ese viaje pueda ser una realidad, ya que, por ejemplo, mediante la supercavitación es imposible usar un timón para controlar el rumbo, por lo que por ahora el único recorrido posible es la línea recta.
Esto ha provocado que, hasta el momento, los únicos vehículos probados con esta tecnología hayan sido no tripulados, principalmente torpedos, aunque continúan las investigaciones para que en el futuro se puedan lanzar submarinos tripulados a velocidades supersónicas.
Otros países, como los Estados Unidos y Alemania, también están investigando desde hace varios años, este nuevo modo de transporte que, aseguran, en el futuro podría revolucionar los viajes transoceánicos.

viernes, 13 de marzo de 2015

Sonares militares

El sonar (del inglés SONAR, acrónimo de Sound Navigation And Ranging, ‘navegación por sonido’) es una técnica que usa la propagación del sonido bajo el agua (principalmente) para navegar, comunicarse o detectar objetos sumergidos. Hoy en día, por extensión, se aplica la palabra SONAR a la parte de la acústica aplicada que abarca todas las actividades en las que el agua es el medio de propagación del sonido.
Básicamente el SONAR es al agua lo que el RADAR es al aire. La diferencia fundamental reside en el medio en el que se propaga la energía.
Tanto en el aire como en el vacío se utiliza la radiación electromagnética, pero este tipo de radiación no es eficaz en el agua porque el medio acuático es un excelente conductor eléctrico, por lo cual se produce una rápida transformación de la energía del campo eléctrico provocando una atenuación mucho mayor que la radiación acústica de maturaleza mecánica. Para una frecuencia de 1 Khz. la pérdida es de 1428 dB/Km., mientras que la atenuación de la energía acústica es de 0,06 dB/Km. para la misma frecuencia. Cabría la posibilidad de usar radiación electromagnética de frecuencia muy baja para conseguir una menor atenuación, pero presenta inconvenientes importantes debido a la gran cantidad de potencia que se debe suministrar al transmisor, a la necesidad de antenas de cientos de Kms. de longitud y a la pobre resolución.
Debido a la distinta naturaleza del medio de propagación y consecuentemente al empleo de distintos tipos de radiación se obtienen otras diferencias notables. Así las ondas electromagnéticas son transversales mientras que las acústicas son longitudinales, por tanto las primeras pueden polarizarse mientras que las segundas no; la velocidad de propagación en las primeras varía inapreciablemente con las características cambiantes del medio, mientras que el sonido aumenta su velocidad a medida que decrece la compresibilidad del medio, lo que tiene una enorme incidencia en el aspecto de la propagación. En el mar la compresibilidad es función de variables como la salinidad, la temperatura y la presión

Tipos de sonar:

Básicamente hay dos tipos de Sonar: pasivo y activo.



  • Sonar Activo: Para detectar objetos bajo el agua, emplea el eco devuelto por dicho objeto al incidir sobre él las ondas acústicas emitidas por un transmisor. El objeto sobre el que inciden las ondas devolverá parte de ellas. El camino recorrido por las ondas es el doble del camino entre emisor y objeto.
  • Sonar Pasivo: escucha directamente los sonidos del los objetos que permanecen sumergidos. En este caso la onda recorre únicamente la distancia entre el objeto y el receptor.

Usos del sonar:

Los usos del Sonar son de carácter militar y naval principalmente. Las unidades de las Marinas Militares con capacidad antisubmarina disponen de equipos tanto activos como pasivos para realizar la detección, clasificación, seguimiento y ataque de submarinos. Estos a su vez disponen de equipos para la detección de buques de superficie y de contramedidas para evitar o retardar su detección por dichas unidades. Los dragaminas mecánicos se reemplazan por modernos cazaminas dotados de equipos SONAR de gran precisión y resolución capaces de localizar objetos sumergidos y visualizar su forma o estructura para determinar si se trata de una mina.
El incesante avance de la electrónica y de la informática aplicada a la acústica submarina ha hecho extender las capacidades de los equipos al análisis del ruido radiado por los barcos, obteniendo así la denominada "firma acústica" que permite identificar cada unidad de forma unívoca al igual que una huella dactilar identifica a una persona; pero a diferencia de las huellas dactilares que son invariables, las firmas aústicas cambian con el tiempo. Esto es debido a que dichas "firmas" proceden en su mayor parte del ruido radiado por la maquinaria a bordo de los buques y dicho ruido varía a su vez con las modificaciones, reparaciones y fatiga de las piezas que la componen. Esto obliga a mantener una información actualizada de inteligencia de unidades navales.
También podemos encontrar usos civiles. Es bastante común el uso de sondadores en barcos de todo tipo, medidores de espesor de capas de hielo y otros dispositivos de ayuda a la navegación que usan el sonido o ultrasonido. Otra aportación significativa son los detectores de pesca que permiten la localización de bancos de peces. Los buscadores de tesoros poseen poderosos equipos para la localización de barcos hundidos. Sensores de ultrasonidos se aplican para sistemas de alarma y para realizar mediciones precisas y máquinas de ecografía se emplean a diario para ayuda al diagnóstico en medicina.